Diversos factores están generando cambios en la ganadería argentina en los últimos meses. Uno de los más importantes es la vuelta de la recría en los planteos de invernada. Así lo explicó el consultor Víctor Tonelli, al hablar en una reunión organizada por el Movimiento Compromiso Federal, en la sede de la Sociedad Rural Argentina.

“Está empezando a cambiar el modelo de invernada corta, que desarrollaba un engorde rápido del ternero hasta 330-340 kilos en menos de un año”, indicó. Los principales drivers de este cambio son la excelente disponibilidad de pasto desde la primavera de 2018 hasta el fin del otoño de este año y la desfavorable relación entre los precios del maíz y de la carne vacuna.

Esta última permitió comprar hasta 22 kilos de maíz con un kilo de carne en el pasado y se derrumbó a solo 10 kilos en la actualidad por el aumento de precio del cereal. En síntesis: ambos factores justifican por qué muchos ganaderos están volviendo a la recría pastoril y reducen el encierre a corral con grano.

Buen panorama

Más allá de este cambio interno, Tonelli se explayó sobre el comportamiento reciente del mercado mundial de carnes. “La oportunidad que se abrió para seguir aumentando las exportaciones de carne vacuna por los brotes de peste porcina en China nos encuentra con un stock mínimo de novillos: de 4,5 millones que hubo en 2008 caímos a 2,5 en la actualidad”, comparó. Además, no todos los destinos aceptan carne de vaca. Recordó que la producción de carne vacuna en China estuvo estancada en los últimos años y que, frente al aumento de la demanda interna, el año pasado debió importar dos millones de toneladas, muchas de las cuales se originaron en la Argentina.

En tanto, la evolución de los precios internacionales es alentadora: en los últimos años se movió poco el valor de la carne aviar, en cambio, la vacuna aumentó 60%, un índice claro de demanda insatisfecha. Es decir, el mercado internacional muestra que el negocio ganadero seguirá siendo rentable, al crecer simultáneamente en volumen y precios.